¡Bienvenidos a mis aventuras!

Bienvenides a este rincón sin mapa.

Hace algunos años, escribí aquí por primera vez. Con mi pareja habíamos empezado un nuevo proyecto de vida en el campo, cerca de Viena; queríamos comenzar de nuevo en algún lugar con más aire y menos alergias. Muchas cosas han cambiado desde entonces: sí hubo alpacas, todavía hay gatos, no hay huerto, pero sí árboles de fruta y un jardín de flores en constante reconstrucción. Las cosas no salieron como lo planeamos, pero así es la vida.

Terminé mi segunda maestría y todavía no consigo trabajo. La escritura, entonces, se volvió refugio y también reto: publicar lo que escribo, aunque no me sienta lista. Este blog es eso: una pequeña plataforma contra el síndrome del impostor.

Aquí publico todo tipo de textos, y me encantaría que me lean y me acompañen en este proceso de escribir para entender, para aprender y para no soltar la pluma.

La estructura del blog ha cambiado: ahora es más sencilla. Antes, los nodos giraban en torno a la vida en Austria, la reconstrucción de la casa, la vida con alpacas, reseñas, cuentos. Ahora hay dos caminos:

  • Textorriando, donde están mis textos espontáneos: reseñas no expertas, vivencias en Austria y en el campo, cuentos breves y fragmentos del día a día. Lo que Bradbury explicaba como “garra y entusiasmo”. Aquí también publico todo lo que aparece en mi perfil de Substack, Garabateando.
  • Ximenadas, un proyecto conjunto con mi amiga Ximena Velosa —filósofa, fotógrafa y escritora—. Juntas nos damos método, apoyo y gasolina para seguir escribiendo. Aquí compartimos ejercicios, procesos, textos brillantes y a medio terminar, así como hallazgos compartidos.

Esta página es una bitácora movediza. No tengo muchas certezas, pero tengo ganas de seguir escribiendo. Si algo de esto te resuena, quédate. Me hará bien saber que hay alguien leyendo del otro lado.