Otra vez la realidad supera la ficción
Created: | Updated:Tras una década de silencio, el regreso de The Night Manager nos sitúa en Colombia. La crítica internacional ha destacado cómo la serie logra evadir el cliché del narcotráfico para tocar una fibra mucho más sensible: el reclutamiento de jóvenes e infantes. Pero aquí la ficción es precisa: no siempre se trata de una captura violenta, sino de una seducción perversa.
A comunidades donde el Estado es un fantasma, llegan promesas de uniformes limpios, comida y una "familia" que ofrece el respeto que la sociedad les niega. El espectador se desmorona al ver cómo ese engaño termina en manos de niñas y niños sosteniendo un fusil que apenas pueden cargar, gritando "libertad"; víctimas atrapadas en un engranaje de guerra que nunca eligieron, pero que les vendieron como su única salida. La serie muestra, además, cómo potencias extranjeras y élites locales se aprovechan de este abandono para su propio beneficio.
Al saber que esto es una constante en muchas partes de la geografía mundial, es ahí donde la realidad nos golpea con una ironía insoportable. En el marco de los debates presidenciales en Colombia, hemos escuchado a candidatos —identificados con sectores de la derecha— defender con vehemencia la legitimidad de bombardear campamentos, aun con el pleno conocimiento de que hay menores presentes.
El contraste es moralmente devastador:
- Mientras la ficción nos sensibiliza sobre el engaño y la vulnerabilidad de los jóvenes, la política real los etiqueta como "máquinas de guerra", así pinten sus “peros” con otros discursos.
- Aunque la serie no lo mencione explícitamente, sabemos que esa presencia en la guerra es la consecuencia directa del olvido estatal; sin embargo, la respuesta de ciertos líderes no es asumir responsabilidad, al llevar escuelas o presencia social, sino autorizar el fuego del cielo.
¿Puede un Estado proteger la ley utilizando los mismos métodos de deshumanización que sus enemigos? ¿Es éticamente sostenible salvar la "patria" si para ello debemos aceptar el sacrificio de quienes deberían ser su futuro?
No podemos sentarnos a esperar que un Jonathan Pine venga a salvarnos. Proteger a la infancia es deber del Estado, y el Estado somos todos; por eso nuestro voto es tan importante.
La imagen es una creación de IA (AI, KI), esta vez creada con Gemini.
